Ana Catalina Emmerich. La amarga Pasión de Cristo (según las visiones de Ana Catalina Emmerich transcritas por Clemente Brentano). Barcelona, Planeta, 2004. Traducción de Carmen López.

 

Todas estas anotaciones aclaratorias (topónimos, precisiones filológicas, datos históricos y datos biográficos) corresponden a Enrique Castaños.

 

Una versión anterior, traducida del francés al español, se titula La Dolorosa Pasión de N. S. Jesucristo según las meditaciones de sor Ana Catalina Emmerich, religiosa agustina del convento de Agnetemberg de Dulmen. Madrid, Imprenta de la Esperanza, a cargo de D. Antonio Pérez Dubrull, 1865. Está precedida de una extensa biografía de la religiosa. Disponible en internet.

 

El título original alemán es Das bittere Leiden unsers Herrn Jesu Christi, es decir, La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. El nombre de la religiosa agustina alemana era exactamente Anna Katharina Emmerick (1774-1824), enferma desde 1813. Las visiones tuvieron lugar entre el 18 de febrero y el 6 de abril de 1823. La primera edición de la obra es de 1833. Clemens Brentano (1778-1842), hermano de Bettina Brentano (1785-1859), era hijo de Maximiliane von La Roche Laroche, amante de J. W. Goethe. Su conversión al catolicismo data de 1818.

 

 

*Ana Catalina Emmerich comienza su Primera meditación con los preparativos para la Pascua, indicando: Jueves Santo, el 13 Nisán (29 de marzo). Según las observaciones de Santiago Montiel Flores, ese día 13 del mes de Nisán, es decir, el día en que se celebró la Última Cena en el Cenáculo, era martes, pero entendido como día normal de la semana, anterior al miércoles (14 del mes de Nisán) en que murió Jesús. 

*Betania, lugar de residencia de Lázaro, el amigo de Jesús, y de sus hermanas Marta y María, está a unos 5 km al este de Jerusalén. Lázaro tenía una casa en Jerusalén, cerca de la Puerta del Ángulo (la menciona Ana Catalina Emmerich en el capítulo «María y las santas mujeres van al Calvario», pág. 173).

*El Monte Sión, está hacia el lado este de Jerusalén, entre el Tiropeón y el torrente Cedrón. Cuando Salomón construyó el Templo, se llamó Sión al monte del Templo. También se designa con el nombre de Sión a toda Jerusalén. La montaña del Templo en época de Jesús estaba a unos 720 metros, o algo menos, sobre el nivel del mar.

*Zacarías era el esposo de Isabel, padres ambos de Juan el Bautista. Isabel y la Virgen María eran primas hermanas; luego Jesús y Juan el Bautista eran primos segundos.

*José de Arimatea era propietario de excelentes canteras, de donde se extraían piedras para esculpir sepulcros y columnas. Nicodemo también se dedicaba a este negocio. El cenáculo era propiedad de ambos, teniéndolo alquilado un tal Helí, que es la persona de la que Jesús ha pedido a Pedro, Santiago y Juan que vayan a buscar, para hacer todos los preparativos de la celebración de la Pascua. Helí era cuñado de Zacarías y tenía un hijo que era levita (sacerdote del Templo) y amigo de San Lucas.

*Santiago el Mayor era hermano de San Juan Evangelista, y ambos hijos de Zebedeo y de María Salomé, un matrimonio pudiente.

*Santiago el Menor era hijo de Cleofás y de María. Este Cleofás o Clofás es la transcripción griega del nombre arameo Jalfay = Alfeo. Por tanto, Santiago el Menor, como se dice en los Evangelios, es hijo de Alfeo. Según Hegesipo[1], este Cleofás (= Alfeo) era hermano de José, el esposo de la Virgen, y, por tanto, tío de Jesús. Asimismo, san Judas Tadeo era hermano de padre y de madre de Santiago el Menor. Otro hermano de ambos, de Judas Tadeo y de Santiago el Menor, también de los mismos padres, sería Simón el Cananeo o Zelotes. Esa María, esposa de Cleofás ( = Alfeo), sería, a su vez, hermana de María Salomé, la madre de Santiago el Mayor. Luego las tres Marías que hay al pie de la Cruz, además de la Virgen, podrían ser: a) María la esposa de Cleofás ( = Alfeo); b) María Salomé, esposa de Zebedeo; c) María Magdalena.  

Cuando, en el capítulo «Jesús es llevado de Herodes a Pilatos», Ana Catalina Emmerich dice que la «Santísima Virgen, su hermana mayor María, la hija de Helí, María la hija de Cleofás, Magdalena y…», está nombrando a cuatro mujeres. Una duda está en «María la hija de Cleofás», pues algunas tradiciones afirman que la María esposa de Cleofás (= Alfeo), sería en realidad su hija. Pudiera ser también, como se dice más adelante, que esta «María la hija de Cleofás» sea una hermana de la Virgen, si entendemos por Cleofás (= Joaquín) al esposo de Santa Ana. Pero esto no está nada claro. Parece fuera de duda que esa hermana «mayor» de la Virgen que también se llama María es la «hija de Helí». Según la religiosa agustina sí sería así, pues unas pocas páginas después, en el capítulo «María durante la flagelación de Jesús», dice que la Virgen estaba «tendida en los brazos de María de Helí, su hermana mayor, que era ya vieja y se parecía mucho a Ana, su madre». Es decir, que: 1º. Habría que aclarar qué significado o qué sentido tenía el término «hermano» en estas lenguas semíticas, que, como algunos investigadores han propuesto, podría significar algo muy parecido a «pariente cercano»; 2º. También podría ocurrir que la madre de la Virgen, Santa Ana, hubiese tenido un primer esposo, ese Helí, con el que hubiese concebido a esta «hermana mayor» de la Virgen, esto es, María de Helí. Esta María de Helí, como se dice inmediatamente a continuación, tenía una hija, llamada María de Cleofás, que probablemente sería María la esposa de Cleofás (= Alfeo), es decir, la madre de Santiago el Menor.

*Marcos el evangelista, que nunca fue discípulo de Jesús, recibe tres nombres distintos, aunque se trata de la misma persona. Los nombres, que aparecen en los Hechos de los Apóstoles, son: Marcos, Juan Marcos y Juan. La madre de este Marcos se llamaba María, cuya casa en Jerusalén estaba a disposición de la primera comunidad cristiana.

*El cenáculo fue dividido mediante gasas azules en tres zonas, que recordaban las tres partes del Templo: atrio, Sancta y Sanctasanctórum.

*La puerta de Ofel del Templo es la llamada puerta de Susa (consultar el plano de André Parrot). Ofel = hinchazón, es un cerro situado en la parte sudeste de la montaña del Templo, en la zona del Pináculo del Templo (consultar el plano de André Parrot). El mismo nombre, Ofel, recibe una barriada o aldea habitada por gente pobre cuyas casas estaban desparramadas por el citado cerro. 

*La plaza del ganado, durante la celebración de la Pascua judía, estaba al norte del Templo, es decir, al norte del atrio de los gentiles. Allí se obtenían los corderos para el sacrificio pascual.

*El Arca de la Alianza, cuando se encontraba en el interior de una tienda en Jerusalén bajo el reinado de David, estaba en un lugar que correspondía a la zona inferior donde se encontraba el hogar del fuego en el cenáculo donde se celebró la Última Cena.

*El cáliz de la última Cena fue recogido por Juan y por Pedro de casa de Serafia, es decir, de la mujer que después fue llamada Verónica. El cáliz contenía a su vez un recipiente menor sobre un plato, todo ello cubierto con una tapadera redonda. En el cáliz había insertada una cuchara que podía sacarse con facilidad. Este cáliz todavía se encuentra, desaparecido, en Jerusalén.

*Semíramis es la legendaria reina de Asiria y de Babilonia (siglo IX a. C.), que nació en Palestina.

*Valle de Josafat = Valle de Cedrón.

*La celebración de la Pascua en el cenáculo tuvo lugar en tres habitaciones adyacentes: en el cenáculo propiamente dicho, estaban Jesús y sus doce discípulos; en otra sala estaban otros doce discípulos, agrupados alrededor de Natanael; en la tercera, otros doce, agrupados en torno a Eliaquim, que había sido discípulo de Juan el Bautista. Este Eliaquim era hijo de Cleofás y de María. Esta María, esposa de Cleofás, era a su vez hija del referido Helí.

*Crisma: mezcla de aceite de oliva y de bálsamo.

*Bálsamo: sustancia aromática, líquida y casi transparente, que segregan ciertos árboles y que contiene ácido benzoico y cinámico.

*Hay otra María, hija de Cleofás. Aquí hay que entender: Cleofás = Joaquín (el padre de la Virgen María). Luego esta María, hija de Cleofás, es hermana de la Virgen María, llamándose del mismo modo.

Aquí es preciso aclarar el influjo de los Evangelios y de los textos sagrados apócrifos en las visiones de Ana Catalina Emmerich.

En la obra Texts and Studies. Contributions to Biblical and Patristic Literature, ed. por Joseph  Armitage  Robinson (1858-1933), Cambridge 1891ss., se recoge un estudio, «Coptic Apocryphal Gospels» [Evangelios coptos apócrifos], publicado en 1896, que contiene un fragmento sahídico (dialecto de la lengua copta que se hablaba sobre todo en Tebas, en el Alto Egipto) de una homilía (quizá se trate de la homilía Transitus Mariae) atribuida a Evodio de Antioquía[2], en donde se llama a Joaquín, el padre de la Virgen María, con el nombre de Cleofás.

Imagen que representa a Ana Catalina Emmerich.Asimismo, en el Evangelio del Ps Mateo (capítulo XLII)[3], se afirma que Cleofás (= Joaquín) es, como hemos indicado, el padre de la Virgen María, y que María de Cleofás es una hermana de la Virgen, a quien sus padres (san Joaquín y santa Ana) pusieron el mismo nombre de su hermana, la Santísima Virgen. Luego esta María de Cleofás es tía materna de Jesús.

*Gergesa o Gérgesa era, según san Jerónimo, una antigua ciudad cercana al lago de Galilea. No está clara su existencia. En Lc 8, 26  se habla de Gerasa, según el evangelista «frente a Galilea». Esta Gerasa era una ciudad helenística de la Transjordania, situada entonces en la Decápolis (ver el mapa de Palestina en el Nuevo Testamento que incluye la Biblia de Jerusalén).

*Bethfage o Betfagé es una aldea cercana a Jerusalén, en el monte de los Olivos.

*Tirza o Tirsá. Ciudad que fue adjudicada a Manasés y se convirtió en residencia de algunos reyes de Israel (Yeroboam, Basá, Elá, Zimrí y Omrí). La situación es discutida. William Foxwell Albright (orientalista estadounidense nacido en Chile, 1891-1971) ha propuesto Tell el-fārʻa, al nordeste de Nāblus. La propuesta de Albright parece que estaba siendo confirmada por las excavaciones del dominico francés Roland Guérin de Vaux en 1956.

*Gabara, Gádara o Gadara. Fortaleza helenística en la Transjordania, aproximadamente 10 km al sudeste del lago de Genesaret (lago de Tiberíades, Mar de Galilea o lago de Kinneret), incluida políticamente en la Decápolis (ver el mapa de Palestina en el Nuevo Testamento que incluye la Biblia de Jerusalén).

*Estanque de Betsaida (Jn 5, 2). Llamado también Betzatá o Bethesda, era una piscina situada junto a la puerta de las ovejas de Jerusalén (esta puerta, llamada también puerta de Tadi [Bāb Hitta], estaba situada en el lado norte del Templo, el llamado lado de Bezetha). La piscina de Betsaida, que tenía cinco pórticos, estaba junto a la piscina probática. Cuatro pórticos rodeaban la piscina de Betsaida, y el quinto la dividía en dos grandes estanques iguales. Las excavaciones arqueológicas han descubierto la piscina de Betsaida junto a la iglesia de Santa Ana[4].

*Ana Catalina Emmerich se refiere en el capítulo «El Prendimiento de Jesús» a una calle de Jerusalén denominada Millo ( = Mil-lō’). Aparece mencionada en el croquis de Jerusalén en tiempos de Salomón del libro de André Parrot, El Templo de Jerusalén, fig. 1, pág. 9.

*Las palabras de Ana Catalina Emmerich, asimismo en «El Prendimiento de Jesús», de que Natanael era hijo del anciano Simeón, no pueden verificarse. Se acepta que Natanael de Caná de Galilea era discípulo de Jesús (Jn 21, 2). Algunos estudiosos lo identifican con el apóstol Bartolomé. El papiro 11710 de Berlín[5] contiene un diálogo entre Natanael y Jesús escrito en dos folios papiráceos cosidos entre sí. Es la primera vez que en un evangelio apócrifo se da a Jesús el título de Rabbi (Rabí).

*La casa o palacio de Caifás se puede ver en el libro de André Parrot, El Gólgota y el Santo Sepulcro, fig. 1, pág. 9. Estaba situada al sudoeste de Jerusalén. También la menciona el plano de Jerusalén en el Nuevo Testamento que incluye la Biblia de Jerusalén. En este plano, un poco al sur del palacio de Caifás, se representa el cenáculo donde tuvo lugar la Última Cena. 

*Seforis o Séforis. Ciudad de Galilea, al noroeste de Nazaret. En el 55 a. C., Aulo Gabinio, gobernador de la provincia romana de Siria, estableció en Séforis uno de los cinco sinedrios o Consejos administrativos de Palestina. En época del emperador Adriano, recibió la ciudad el nuevo nombre de Diocesarea. La ciudad de Séforis no es mencionada en la Biblia. La tradición cristiana le atribuye ser el lugar de nacimiento de santa Ana, la madre de la Virgen María. Según una tradición musulmana, cerca de Séforis, en el vecino pueblo de Kafr Manda, estaba la tumba de Séfora, la mujer de Moisés[6]. Según otras informaciones, fue Herodes Antipas quien le dio el nombre de Diocaesarea. Sería la actual ciudad de Saffūriyya o Tzippori, unos 6 km al NO de Nazaret.

*Cavernas de Hinnón o Hinnom. El valle de Hinnón estaba al sur de Jerusalén. Posteriormente será llamado valle de la Gehenna. En ese valle, en tiempos de Ajaz (rey de Judá entre 736-721 a. C.) y de Manasés (rey de Judá entre 693-639 a. C.), los israelitas sacrificaban a sus hijos a Molok (Moloch). En el NT se designa como el lugar de castigo de los pecadores en el otro mundo.

*Judas Barnabás o Barsabbás. Mencionado en Hch 15, 22. Junto con Silas, también mencionado en el mismo pasaje, fue encargado por la asamblea de Jerusalén de llevar a Antioquía el escrito de los apóstoles y ancianos.

*Simeón de Jerusalén. Segundo obispo de Jerusalén, entre el 62 y el 107. Según Hegesipo, era hijo de Cleofás, el hermano de José el carpintero, el esposo de la Virgen María. Por lo tanto, según esta versión, al ser Simeón sobrino de José el carpintero, era primo de Jesús. Sufrió martirio en época de Trajano.

*Simón Pedro, es decir, San Pedro apóstol, era hijo de Yoná (Mt 16, 17) o Juan (Jn 1, 42; 21, 15). El hermano de Simón Pedro era el también apóstol Andrés, y ambos eran pescadores.

*Acra era uno de los barrios relativamente elevados del interior de la ciudad de Jerusalén, y discurría, en forma también de barranco o de pequeño valle, próximo a la pared occidental del Templo, cerca del Palacio de los Asmoneos o de Herodes Antipas. El Tiropeón separaba la antigua ciudad de David (el monte Sión, o «ciudad superior» según Flavio Josefo) de Acra por el lado norte y del monte Moriah por el nordeste. Acra era menos elevado que Sión[7].

*Gabbatá o Gábbata. Nombre arameo del enlosado sobre el que se colocó la silla judicial de Pilatos (Jn 19, 13). Derivado del arameo gabbetā’ (la elevación), grecolatino lithostrotos, por razón de las grandes losas que cubrían el suelo. El Padre dominico Louis-Hugues Vincent (1872-1960), de la École Biblique et Archéologique Française, creía que ese enlosado estaba en el patio de la fortaleza Antonia, situado en parte bajo el convento franciscano «de la Flagelación». Calcula su superficie en unos 2500 m2, y ve en ese enlosado un apoyo para la interpretación según la cual el tribunal del que habla el evangelio de Juan ha de buscarse en la fortaleza Antonia. Otros autores, en cambio, sitúan el Pretorio, y, por tanto, ese enlosado o Gabbatá en el antiguo palacio de Herodes, junto a la Puerta de Joppe o Puerta de Yaffá (llamada así porque conducía a esa antigua ciudad junto al Mediterráneo).

*Sadoch, un hombre rico, primo de Obed, el marido de Serafia (la Verónica) (pág. 119)[8]. Al ser degollados dos de sus hijos cuando la Matanza de los Inocentes por orden de Herodes el Grande, retiróse a vivir con los esenios. En 1910, Solomon Schechter (rabino nacido en Moldavia que vivió entre 1847-1915) publicó los Fragments of a Zadokite Work, descubiertos por él en El Cairo durante el invierno de 1896-1897. Estos fragmentos pertenecen a la literatura de Qumrán. En la gruta 4 de Qumrán aparecieron fragmentos de siete manuscritos de esta obra (The Damascus Document 4Q271D); el texto es el mismo del denominado manuscrito sadoquita A de Schechter.

*Claudia Procla. Mujer de Poncio Pilatos. Dentro de los Apócrifos de la Pasión y Resurrección, en el llamado Ciclo de Pilato, hay dos documentos en los que se menciona por su nombre a esta mujer: una carta de Pilato a Herodes Antipas y el capítulo X de la Paradosis o Tradición de Pilato[9].

*«un extranjero de la clase inferior, un pariente del ciego Ctesifón, curado por Jesús…». La tradición habla de un tal Abenadar, llamado después Ctesiphon, originario de la Arabia Feliz, que se convirtió en discípulo secreto de Jesús, que formaba parte de la guarnición de la torre Antonia en Jerusalén como centurión romano, y que, después de muerto Jesús, acompañaría a Santiago el Mayor a España, volviendo de ella pero regresando después, donde se convirtió en obispo de una localidad cercana a la Galia, un lugar llamado Vergui. Este Ctesiphon escribiría algunos textos sobre la Pasión. A pesar de ser un hombre rico e instruido, Abenadar, que era bajo de estatura, moreno y de complexión recia, decidió integrarse en la guarnición militar de Jerusalén llevado de su curiosidad por conocer el arte y la cultura de la región. Pero todo este relato es extremadamente oscuro, confuso y prácticamente imposible de verificar. Según Ana Catalina Emmerich, se trataría de ese mismo centurión romano que asistió a Cristo en la Cruz, poco antes de expirar, ayudando en el Descendimiento. El Evangelio de Marcos, sin especificar su nombre, sí menciona a un centurión al pie de la cruz (15, 39). La religiosa agustina también habla, en el capítulo «Primera Palabra de Jesús en la cruz» (pág. 186), del segundo jefe militar del destacamento romano en el Gólgota, después de Abenadar, una vez que se produce el relevo de los soldados y quedan sólo unos cincuenta. Este segundo jefe sería Casio, llamado después Longinos[10], que «llevaba con frecuencia los mensajes de Pilatos». También se convertiría a la fe de Jesucristo.

*Aram y Temni, sobrinos de José de Arimatea.

*Arimatea, ciudad de Judea, patria de José de Arimatea (Mc 15, 43; Jn 19, 38), nombre griego de Ramatayím (en algunos mapas, Ramathaim; ver el mapa de Palestine in the time of Christ, Copyright by C. S. Hammond & Co., New York). Con este nombre de Ramatayím aparece citada en el Libro Primero de Samuel 1, 1. La Biblia de Jerusalén, en nota a pie de página sobre este pasaje de Samuel, afirma que esa misma ciudad también es llamada Ramá en otros lugares del mismo Libro Primero de Samuel (1, 19; 2, 11; 7, 17), y que se podría identificar con la actual ciudad de Rentis o Rantīs, al NE de Lyda o Lydda (Gran Atlas Aguilar, tomo II: Lydda, Q6; Rantīs, P8). Algunos autores identifican Arimatea con la ciudad israelí de al-Ramla.

*Entre las santas mujeres que acompañaban a la Virgen María durante la subida de Jesús al Calvario, Ana Catalina Emmerich menciona a una tal Susana y a Juana Cusa. También, a propósito de la ayuda prestada a Jesús por Simón el Cireneo, dice que éste iba acompañado de sus tres hijos: Rufo, Alejandro, que se unieron después a los discípulos de Jesús, y un tercero que fue amigo y vivió con san Esteban, el diácono protomártir. A los dos primeros los nombra el Evangelio de Marcos (15, 21). Al final de su relato, Ana Catalina Emmerich afirma que san Esteban era primo de San Pablo.

*Cuando Ana Catalina Emmerich se refiere al momento en que Serafia (Verónica) procede a enjugar y limpiar con un lienzo fino el rostro de Jesús, afirma que era mujer de un miembro del Consejo del Templo llamado Sirach (pág. 166)[11], aunque antes había dicho que su nombre era Obed. Verónica es un término que procede de vera e icon, es decir, «verdadero retrato», «verdadera imagen». En el apócrifo Actas de Pilato, en el capítulo VII, se dice que el nombre de Verónica era Bernice. En otro apócrifo, Muerte de Pilato, de nuevo se nombra en latín como Verónica, que en griego es Berenike o Beronike. Diversos apócrifos identifican a Verónica con la hemorroísa, es decir, la mujer de la que fluía sangre y que fue curada por Jesús (Mt 9, 20)[12]. Otro apócrifo que menciona a Verónica es el titulado Venganza del Salvador, cuya redacción primitiva parece remontarse a la época del emperador Claudio. En este apócrifo se dice que Verónica sigue posteriormente a un tal Velosiano, que fue mandado por Tiberio para que buscase en Judea a alguien que pudiera curarlo de la lepra que padecía. Velosiano es llamado Volusiano en las Actas de Pilato. Según la tradición, la casa de la Verónica está situada en la Vía Dolorosa, al oeste de la torre Antonia (ver el mapa de la segunda muralla de Jerusalén del libro de André Parrot sobre el Santo Sepulcro)

*La Puerta del Ángulo[13] estaba junto a la Puerta de Joppe o de Yaffá. Su nombre puede derivar del hecho de que estaba situada en una esquina o ángulo del Palacio de Herodes el Grande. Según Ana Catalina Emmerich, por esa Puerta del Ángulo saldría Jesús camino del Gólgota para ser crucificado.

*Betsur, Bet-Sur, Bessur, Bethsur o Bethsura (del hebreo Bēt-Sūr, lugar de rocas). Ciudad cananea al norte de Hebrón mencionada varias veces en el relato de las guerras macabeas. Parece que se trata de la localidad de irbet e-ubēqa[14].  

*En el capítulo «María y las santas mujeres van al Calvario», se dice: «La Madre de Jesús, su sobrina María, hija de Cleofás…» (pág. 173). Esta sobrina de la Virgen puede ser la hija de Cleofás (= Alfeo) el hermano de José el carpintero, el esposo de la Madre de Jesús. Sería, pues, una sobrina política de la Virgen. Asimismo, esta sobrina de la Virgen sería hermana, al menos de padre, de Santiago el Menor, puesto que el padre de ambos era Cleofás (= Alfeo).

*Juana Cusa, citada en el capítulo «Segunda caída de Jesús» (pág. 162) y en el capítulo «María y las santas mujeres van al Calvario» (pág. 174), sí es mencionada en el Evangelio de Lucas (8, 3; 24, 10). Era esposa de un tal Cusa, intendente o administrador de Herodes Antipas. Fue quemada viva en el año 68. En ambos capítulos también es citada Susana, que de nuevo menciona Lucas en 8, 3.

*Jonadab, sobrino de san José, el esposo de la Virgen María. Procedía de la zona de Belén. Le proporciona a Jesús un lienzo en el Gólgota con el que cubrir su desnudez.

* El texto alemán, en el capítulo «Jesús es clavado en la cruz» (pág. 176), dice: «Ich habe die Hammerschläge gezählt, aber in meinem Elend wieder vergessen», es decir, que Ana Catalina ha contado los martillazos, pero los ha olvidado. Se ajusta perfectamente José Martínez Ruiz en La voluntad al texto alemán, pues en el capítulo III de la tercera parte, escribe (Madrid, Cátedra, 1997, pág. 324):

«… He contado los martillazos, pero se me han olvidado…».

[Sobre ello piensa Antonio Azorín:] ¡Pero se me han olvidado! ¡Ésa es una ingenuidad épica, ése es el más soberbio retrato de mujer que he visto jamás!...

Por desgracia, la traducción de Planeta no incluye esta frase excepcional[15].

*El nombre del buen ladrón es Dimas y el del mal ladrón es Gesmas. El códice D de las Acti Pilati (Actas de Pilatos), conservado en la Biblioteca Nacional de París y que fue utilizado por el investigador alemán Konstantin von Tischendorf (1815-1874), describe pormenorizadamente la vida y hechos de ambos ladrones. Ese códice es del siglo XV[16].

*El valle de Gihón[17] bordeaba el exterior de la muralla de Jerusalén por el oeste, comunicándose hacia el SO con el valle de la Gehenna.

*Fortaleza de Macherunt o Machaerus. Es la fortaleza de Maqueronte que menciona Flavio Josefo en el Libro I de La guerra de los judíos (161). Estaba en los montes de Moab, en la región de Perea, al este del Mar Muerto, ya en la frontera con el país de los nabateos[18]. En esta fortaleza, construida por Alejandro Janneo, arrasada en el 57 a. C. por Gabinio, procónsul romano de Siria, y fortificada en gran escala por Herodes el Grande entre el 25 y el 13 a. C., fue donde, según Flavio Josefo (Antigüedades judías, 18, 5, 2), Herodes Antipas encarceló y mandó degollar al Bautista. Las ruinas actuales corresponden a Hirbet el-Mukāwer.

*En el apócrifo Historia de José el carpintero, en el capítulo VIII, se nombra a una Salomé como criada de la Sagrada Familia (Los Evangelios Apócrifos, pág. 339). En otro apócrifo, el Protoevangelio de Santiago, se nombra a otra Salomé, que ejercía de partera (capítulos XIX y XX). Esta misma partera Salomé es mencionada en el Evangelio del Ps. Mateo (capítulo XIII) y en el Evangelio armenio de la infancia (IX, 3).

*Entre las santas mujeres, Ana Catalina Emmerich nombra en el capítulo titulado «El sepulcro» a una «Salomé de Jerusalén», cuya identidad es aclarada en el capítulo «Las santas mujeres en el sepulcro», indicándonos que se trataba de una mujer rica de Jerusalén emparentada con san José. Otra de las santas mujeres, asimismo mencionada en el capítulo «El sepulcro», es Ana, sobrina de san José. En el capítulo siguiente a este, cita a otras: «la viuda de Naim», «Dina la Samaritana» y «María la Sufanita», que llegaron de Betania a Jerusalén el día anterior a la Resurrección. La viuda de Naim o Naím, es la viuda de esa ciudad de Naim (aldea de Galilea, cerca de Nazaret) cuyo hijo resucita Jesús (Lc 11, 17). En cuanto a Dina, en el capítulo XVII de La vida de Jesucristo y de su Madre Santísima (desde el fin de la primera Pascua hasta la prisión de San Juan Bautista), según las visiones de la beata Ana Catalina Emmerick (Editorial Surgite), es nombrada también así como la célebre samaritana que da de beber a Jesús en el capítulo 4 del Evangelio de san Juan. El nombre de Dina es bíblico. No olvidemos la cruel historia del rapto de Dina (hija de Lía y Jacob) por parte de Siquem que narra el capítulo 34 del Génesis, con la terrible venganza de Simeón y de Leví, hijos de Jacob y hermanos de Dina. Por lo que se refiere a María la Sufanita, hay quien la identifica con la mujer pecadora pública que unge con perfume los pies de Jesús en casa de un fariseo (Lc 7, 36-50). En Números 26, 39, se habla de un clan «de Sefufam, el clan sefufamita», al que pertenecían algunos de los hijos de Benjamín, y un poco más adelante, en 26, 42, se habla «de Šujam, el clan sujamita», al que pertenecían los hijos de Dan.


 

[1] Hegesipo era refractario a las doctrinas gnósticas y vivió en la segunda mitad del siglo II.

[2] Fallecido hacia el año 69, fue el segundo obispo de Antioquía, después de san Pedro apóstol.

[3] Los Evangelios apócrifos. Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2003. Edición crítica y bilingüe de Aurelio de Santos Otero. Pág. 235.

[4] Ver el estudio conjunto del Reverendo Padre Hugues Vincent y del Reverendo Padre Félix-Marie Abel, Jérusalem, II (1926). Ver también la fig. 24 (croquis de Haram esh-Sherif) del libro de André Parrot, El Templo de Jerusalén, Barcelona, Garriga, 1962, pág. 83. Sobre la puerta de las ovejas o puerta de Tadi, del mismo libro de André Parrot, la figura 20 de la pág. 67. Consúltese también, sobre esa puerta de las ovejas y sobre la situación de la piscina probática, André Parrot, El Gólgota y el Santo Sepulcro, Barcelona, Garriga, 1963, figs. 3 y 4 (págs. 17 y 19).

[5] Los Evangelios apócrifos, pág. 80.

[6] Información extraída del Padre Julián Herrojo, del Santo Sepulcro de Jerusalén.

[7] Véase, William Wilberforce  Rand (ed.), Diccionario de la Santa Biblia, Grupo Nelson, Inc., 2007, pág. 311 (artículo «Jerusalén»). Se trata de una reimpresión  de la edición realizada en Nashville, Tennessee (Estados Unidos), editorial Caribe, 1978. La edición original creo que es Dictionary of the Holy Bible, 1859.

[8] Por «marido» de Verónica parece que habría que entender «pariente». El texto alemán dice: «Er hieß aber Zadoch und war ein wohlhabender Mann und ein Vetter von Obed, dem Mann der Seraphia, die Veronika genannt wird», donde «Mann der Seraphia» significa efectivamente «marido», aunque seguimos opinando lo anterior, o bien que «Obed» sea otro de los nombres del marido real de Verónica.

[9] Los Evangelios Apócrifos, págs. 480 y 489.

[10] Mencionado en la versión griega de las Actas de Pilatos (Los Evangelios Apócrifos, pág. 434) y en la Carta de Pilato a Herodes (Los Evangelios Apócrifos, pág. 480).

[11] Parece que este Sirach era descendiente de la casta Susana.

[12] Los Evangelios apócrifos, pág. 491, nota 1.

[13] Ver plano de Jerusalén del Diccionario de la Biblia, Barcelona, Herder, 1987, pág. 953. Esta magna obra toma como base las aportaciones del Dr. Herbert Haag y del Dr. Adrianus van den Born. La edición castellana de este Diccionario fue preparada por el Reverendo Padre Serafín de Ausejo, de la Orden de Frailes Menores Capuchinos (1901-1982).

[14] Véase, Uta Zwingenberger, Dorfkultur der frühen Eisenzeit in Mittelpalästina, Göttingen, Vandenhoeck & Ruprecht, 2001, pág. 165, en la que se incluye un plano de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en esa localidad entre 1931 y 1957.

[15] Sí la incluye (en la pág. 380) la versión mencionada al principio de estas anotaciones, traducida del francés al español, y que se titula La Dolorosa Pasión de N. S. Jesucristo según las meditaciones de sor Ana Catalina Emmerich, religiosa agustina del convento de Agnetemberg de Dulmen. Madrid, Imprenta de la Esperanza, a cargo de D. Antonio Pérez Dubrull, 1865. Viene precedida de una extensa biografía de la monja alemana y está disponible en internet [http://books.google.es/books?id=cNu6oAluwJEC&num=14&hl=es]. No sería extraño que José Martínez Ruiz la conociese (pues la traducción de 1865 y la que reproduce el novelista alicantino coinciden de manera exacta), pues en la Casa Museo de Monóvar se conservan tres ejemplares de una edición francesa del libro de A. C. Emmerich de 1887 (ver nota 260 de la citada edición de La voluntad en Cátedra). La traducción de 1865 dice así (hemos modernizado las tildes): «En seguida lo extendieron sobre la cruz, y habiendo estirado su brazo derecho sobre el brazo derecho de la cruz, lo ataron fuertemente; uno de ellos puso la rodilla sobre su pecho sagrado, otro le abrió la mano, y el tercero apoyó sobre la carne un clavo grueso y largo, y lo clavó con un martillo de hierro. Un gemido dulce y claro salió del pecho de Jesús: su sangre saltó sobre los brazos de sus verdugos. He contado los martillazos, pero se me han olvidado. Los clavos eran muy largos, la cabeza chata y del ancho de un duro; tenían tres esquinas; eran del grueso de un dedo pulgar a la cabeza: la punta salía detrás de la cruz. Después de haber clavado la mano derecha del Salvador, los verdugos vieron que la mano izquierda no llegaba al agujero que habían abierto: entonces ataron una cuerda a su brazo izquierdo, y tiraron de él con toda su fuerza, hasta que la mano llegó al agujero. Esta dislocación violenta de sus brazos lo atormentó horriblemente: su pecho se levantaba y sus rodillas se retiraban. Se arrodillaron de nuevo sobre su cuerpo, le ataron el brazo y hundieron el segundo clavo en la mano izquierda: se oían los quejidos del Señor en medio de los martillazos. Los brazos de Jesús estaban extendidos horizontalmente, de modo que no cubrían los brazos de la cruz, que se elevaban oblicuamente. La Virgen Santísima sentía todos los dolores de su Hijo: estaba pálida como un cadáver, y sus gemidos se exhalaban de su pecho. Los fariseos la llenaban de insultos y de burlas. Magdalena estaba como loca: se despedazaba la cara; sus ojos y sus carrillos vertían sangre» (págs. 380-381).

[16] Los Evangelios Apócrifos, págs. 393 y 398 (nota 8). Para la versión griega de las Actas de Pilatos se sirvió Tischendorf de los manuscritos A (Véneto Marc., clas.II, cód.CLI, de época reciente), B (París Nac. 808, siglo XV) y C (Palacio Vaticano n.269, siglo XIV). En esa versión griega, en el capítulo IX, se nombran ambos ladrones (Los Evangelios Apócrifos, pág. 415). También son mencionados en el apócrifo titulado Declaración de José de Arimatea (Los Evangelios Apócrifos, págs. 495-496 y 500).

[17] Consúltese el plano de Jerusalén incluido en el libro de William Wilberforce  Rand (ed.), Diccionario de la Santa Biblia, Grupo Nelson, Inc., 2007.

[18] Véase, Flavio Josefo, La guerra de los judíos, Barcelona, RBA, 2008, tomo I, pág. 48, nota 152.